> El uso de las nuevas tecnologías como Internet o la telefonía móvil no aumenta el grado de aislamiento social de la gente tal y como se creía hace años, si no que, al contrario, lo reduce e incrementa la diversidad de los contactos, según un estudio del centro de investigación Pew.
La entidad estadounidense difundió los resultados de una encuesta de los que se deduce que los que usan las nuevas tecnologías "tienen redes sociales mayores y más variadas" que el resto.
"Todos los datos llevan a una misma conclusión: los mundos sociales de la gente se enriquecen con las nuevas tecnologías de la comunicación. Es un error creer que el uso de Internet y de los teléfonos móviles sume a las personas en una espiral de aislamiento", aseguró el máximo responsable del estudio, Keith Hampton, en un comunicado.
"Quienes usan Internet y los teléfonos móviles tienen claras ventajas sociales. La gente usa la tecnología para mantenerse en contacto y compartir información por vías que la mantienen socialmente activa y conectada con otras comunidades", argumentó.
En cuanto al efecto que tienen las nuevas tecnologías en las comunidades locales, el estudio dice que "los usuarios de móviles, quienes se conectan a menudo a Internet desde su trabajo y los blogueros son más tendentes a formar parte de alguna asociación de voluntariado".
"Sin embargo, hemos encontrado que el uso de redes sociales virtuales sustituye en parte la implicación con el vecindario", añade el centro de estudios, que, por contra, asegura que los usuarios de servicios como Facebook suelen conocer gente con trayectorias más variadas y de ambientes más diversos.
Conectados en cualquier lugar
Tampoco parece ser cierto que la conexión a Internet reduzca la afluencia de los internautas a los lugares públicos, puesto que, "el acceso a la red se convirtió en algo frecuente en lugares como parques, cafés y restaurantes".